Pasar tiempo en casa es habitual, pero muchas veces se acumulan horas sentado sin apenas moverse. Aquí es donde las pausas activas pueden marcar una gran diferencia.
No hace falta hacer una rutina completa ni cambiarse de ropa. Con pequeños movimientos repartidos a lo largo del día, puedes mantener el cuerpo más activo y cómodo.
Estas 5 ideas están pensadas para personas a partir de los 60 que buscan moverse de forma sencilla, sin material y sin complicaciones.
Por qué hacer pausas activas durante el día
Las pausas activas son pequeños momentos de movimiento entre actividades.
Pueden ayudar a:
- reducir la sensación de rigidez
- activar el cuerpo suavemente
- mejorar la comodidad al moverse
- evitar pasar muchas horas sin moverte
- mantener el hábito de forma sencilla
No se trata de hacer más, sino de interrumpir el sedentarismo.
5 ideas de pausas activas sin material
Puedes hacerlas en cualquier momento, en casa y sin preparación previa.
1. Movilidad de hombros (1 minuto)

Eleva ligeramente los hombros.
Haz círculos hacia atrás.
Después cambia el sentido.
Ideal tras estar sentado.
2. Levantarse y sentarse (1 minuto)
Desde una silla:
Levántate despacio.
Vuelve a sentarte.
Repite varias veces.
Movimiento muy funcional.
3. Paseo corto por casa (1–2 minutos)

Camina por el pasillo o la habitación.
Sin prisa.
Solo moverte.
Activa todo el cuerpo.
4. Movilidad de tobillos y pies (1 minuto)
Sentado o de pie:
Mueve los pies hacia arriba y abajo.
Añade círculos suaves.
Ideal tras estar mucho tiempo sentado.
5. Estiramiento suave de brazos y espalda (1 minuto)
Eleva los brazos.
Inclínate ligeramente hacia un lado.
Cambia.
Movimiento corto.
Ayuda a soltar la parte superior.
Cuando hacer pausas activas
Puedes integrarlas fácilmente:
- cada 1–2 horas.
- después de ver la televisión.
- al usar el móvil o leer.
- entre tareas del hogar.
- antes de levantarte.
No requieren planificación.
Cómo convertirlas en hábito
Algunas ideas prácticas:
- asociarlas a actividades (por ejemplo, después del café).
- usar recordatorios suaves.
- hacer siempre al menos 1 movimiento.
- mantenerlas cortas.
- no buscar hacerlo perfecto.
La clave es repetir.
Señales de que te están ayudando
Puedes notar:
- menor sensación de rigidez.
- más comodidad al levantarte.
- cuerpo más activo.
- mayor facilidad para moverte.
- mejor sensación general.
Pequeños cambios que suman.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo deben durar?
Con 1–2 minutos es suficiente.
¿Hace falta hacerlas todas?
No, puedes elegir 1 o 2 cada vez.
¿Es necesario hacerlas todos los días?
Puedes adaptarlas a tu ritmo.
¿Sirven, aunque sean muy cortas?
Sí, lo importante es moverse regularmente.
Moverse un poco… muchas veces
Las pausas activas no requieren esfuerzo ni tiempo extra.
Son pequeños gestos repartidos a lo largo del día que pueden ayudarte a sentirte mejor.
Porque a veces, el secreto no es hacer una gran rutina… sino moverse un poco más a menudo.
Francisco Hernández Mir

